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San GilTurismo

Pueblos de la provincia

Curití, Santander: el pueblo del fique y el parapente de Las Vueltas

A un tramo corto de San Gil hay un pueblo que se sostiene con dos oficios distintos: las manos que tuercen fibra de fique en el taller y las que sueltan la vela de un parapente en el borde de la vereda Las Vueltas. Los dos se pueden ver el mismo día.

Parque principal de Curití con altas palmeras, una banca de hierro y casas coloniales blancas de tejado rojo al fondo
El casco urbano de Curití, el pueblo santandereano que vive del fique.

Un pueblo que se sostiene con las manos

Curití es uno de los municipios de la provincia de Guanentá, muy cerca de San Gil, y a diferencia de Barichara o Guane —que viven de la piedra y del casco colonial— este pueblo tiene su identidad puesta en una planta: el fique. Caminas la plaza principal y ya se nota: fachadas sencillas, poca prisa, y en cualquier calle lateral es fácil cruzarse con alguien cargando rollos de fibra seca o sentado a la puerta de su casa tejiendo.

El pueblo entero no vive del fique —también hay ganadería y cultivos de la zona—, pero es el oficio que lo distingue del resto de la provincia y el que un viajero nota apenas llega. Es, además, uno de los pocos sitios de acceso libre de la región: el casco urbano de Curití no cobra entrada, así que caminarlo no cuesta nada; lo único que vale la pena reservar es el tiempo para hacerlo con calma.

Curití suele quedar fuera del itinerario de quien solo viene por el río y las actividades de aventura, y es justo ahí donde pierde algo el viaje: es la parada que muestra el otro lado de la provincia, el que no tiene casco ni chaleco salvavidas. Si ya tienes armado el resto del plan de aventura, la guía de deportes extremos en San Gil reúne todo lo demás, y desde ahí puedes intercalar esta parada sin desordenar el día.

El fique: de la penca a la fibra

El fique es una planta parecida al agave, de hojas largas y carnosas —las llaman «pencas»— que crecen en roseta desde el suelo. En Curití y sus veredas se siembra en las laderas, porque aguanta terreno pendiente y suelo pobre donde otros cultivos no prenden. Cuando la penca madura, se corta a mano con machete, ras al tallo.

De ahí sale el trabajo más duro del oficio: el desfibrado. La penca se pasa por una máquina que raspa la pulpa verde y deja solo el hilo blanco, fuerte y áspero, que es la fibra propiamente dicha. Esa fibra se lava, se cuelga al sol en varales durante varios días hasta que queda seca y clara, y solo entonces está lista para torcerse en hilo grueso o para tejerse tal cual.

Es un trabajo que se nota en las manos de quien lo hace: la fibra es áspera y el raspado deja curtida la piel. Si caminas por las calles fuera del eje principal de la plaza, es normal ver varales con fique puesto a secar, colgado como ropa, y ese secado al aire libre es la señal más clara de que estás en un pueblo fiquero y no solo de paso.

Calle empedrada de Curití con casas blancas de puertas verdes y un jeep rojo estacionado, con la torre de la iglesia al fondo
Fibra de fique puesta a secar al sol antes de pasar al telar.

Los tejidos que salen de esas manos

De la fibra seca sale cabuya —la cuerda gruesa que se usa en el campo para amarrar carga— y también hilo más fino que se teje en telar de cintura o en telar de pedal, según el taller. Con ese hilo se hacen hamacas, mochilas, tapetes, individuales y alpargatas, y todo eso todavía se produce a mano en talleres familiares repartidos por el pueblo, no en una fábrica centralizada.

Lo que hace valioso entrar a ver el trabajo en curso no es solo el objeto terminado, sino el ritmo: un telar de cintura se maneja con el cuerpo entero, tensando el hilo con la espalda mientras las manos pasan la lanzadera, y un tapete mediano puede tomar varios días de trabajo constante. Los talleres son negocios de familia, con su propio horario, así que si quieres entrar a mirar de cerca conviene avisarnos antes: te confirmamos cuáles reciben visita esa semana.

El fique también aparece por fuera del taller, en cosas más simples: canastos, portamacetas, cortinas de fibra gruesa colgadas en las fachadas. Es un material que se ve constante, no como una vitrina montada para el turista, y esa es la diferencia entre Curití y un pueblo que solo vende artesanía sin producirla.

Qué hacer en un día en Curití

El pueblo se recorre entero en una mañana; el resto del día depende de cuánto quieras sumar:

Las Vueltas: el despegue de parapente sobre el valle

La vereda Las Vueltas, dentro del municipio de Curití, queda a 40 minutos del casco urbano de San Gil y es de donde sale el parapente en San Gil. El sitio de despegue está a 1489 metros sobre el nivel del mar, lo bastante alto sobre el valle como para que el vuelo dure un buen rato sin necesidad de motor.

El vuelo que se hace desde ahí es termodinámico: el piloto aprovecha las corrientes de aire caliente que suben de la ladera para mantenerse en el aire, no una caída controlada y ya. Vuelas en tándem, amarrado a un piloto profesional en un ala biplaza que trae su propio paracaídas de emergencia y sistema de airbag como parte del equipo de seguridad.

Las salidas desde San Gil hacia Las Vueltas tienen tres horarios fijos: 11:00 am, 1:00 pm, 3:00 pm. La duración exacta del vuelo cambia según el viento del día, así que no publicamos una cifra fija para no prometerte algo que el clima puede desmentir: escríbenos y te contamos cómo está el viento esa semana antes de que subas.

Si el plan de aventura ya incluye río y quieres sumar altura, el parapente de Las Vueltas es la opción que queda más cerca de Curití; la versión que sale sobre el cañón está descrita aparte en la guía de parapente en el Cañón del Chicamocha, que es un vuelo distinto, sobre otro paisaje.

Fachada completa de la iglesia de Curití en piedra rojiza con su alto campanario, palmeras y la bandera de Colombia al frente
El valle visto desde la zona de despegue de Las Vueltas, en Curití.

Pescaderito, el balneario junto al pueblo

Pescaderito es el punto de baño natural de Curití: un tramo de río con pozos de agua fría entre piedra, cerca del casco urbano, adonde va la gente del pueblo los fines de semana tanto como los visitantes. Es un buen cierre de día después de caminar los talleres y el calor de la plaza.

No tenemos todavía horario ni tarifa verificados para Pescaderito, así que preferimos no inventarte una cifra: escríbenos y te confirmamos cómo está el caudal esa semana antes de que bajes. En la guía de Pescaderito está el detalle completo del lugar.

La Cueva de la Vaca, minutos del casco urbano

Dentro del municipio de Curití, a 15 minutos del casco urbano de San Gil, está la Cueva de la Vaca: un recorrido de espeleología de 500 metros que toma alrededor de 1 hora y media. Es una de las cuevas más accesibles de la zona, con edad mínima de 5 años, así que entra bien en un plan familiar.

El horario es de 8:00 am a 4:00 pm, y combina de forma natural con la visita al pueblo: sales del taller de tejido, entras a la cueva y terminas el día en Pescaderito, todo dentro del mismo municipio. El detalle completo del recorrido, junto con la Cueva del Indio, está en la guía de espeleología y cuevas en San Gil.

Datos prácticos de la visita

Dónde queda
Municipio de Curití, provincia de Guanentá, Santander
Distancia desde San Gil
Escríbenos por WhatsApp y te lo confirmamosNo publicamos una cifra sin verificar: preferimos confirmártela antes de que salgas.
Tiempo de viaje
Escríbenos por WhatsApp y te lo confirmamos
Cómo se recorre el pueblo
A pie. El casco urbano es plano y compacto.
Entrada al pueblo
Libre, sin costoLos talleres particulares tienen su propio horario; te lo confirmamos antes de ir.
Despegue de parapente
Vereda Las Vueltas, a 40 minutos de San Gil
Costo de la actividad
Consulta el precio actualizado por WhatsApp

Los datos que aparecen como consulta son los que todavía no tienen respaldo verificado en nuestra ficha de hechos.

Las tres paradas de Curití, una junto a la otra

Qué encuentras en cada uno de los tres puntos que arman la visita al municipio.
ParadaA qué distanciaQué se hace ahí
El pueblo y los talleresCasco urbano, acceso libreCaminar la plaza y ver el trabajo del fique en los talleres familiares.
Las Vueltas40 minutos de San GilVuelo de parapente termodinámico en tándem, con salidas a horario fijo.
Cueva de la Vaca15 minutos de San GilRecorrido de espeleología de 500 metros, apto para niños.
PescaderitoEscríbenos por WhatsApp y te lo confirmamosBaño en los pozos naturales del río, al pie del pueblo.

Qué llevar y cómo organizar el día

El orden que mejor funciona, con lo que te va a hacer falta en cada parada:

  1. Ropa cómoda y calzado que camine bien, tanto para el pueblo como para el sendero de la cueva.
  2. Muda de baño y una toalla si vas a bajar a Pescaderito.
  3. Efectivo. Los talleres de tejido y los puestos pequeños no siempre reciben tarjeta.
  4. Una hora libre sin afán para el taller que quieras visitar: es trabajo de verdad, no una parada de bus turístico.
  5. Confirmar el horario de vuelo antes de subir a Las Vueltas, porque el parapente depende del clima del día.
  6. Ropa que se pueda mojar y una bolsa aparte si el plan incluye la Cueva de la Vaca después de Pescaderito.

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar Curití sin hacer parapente?

Sí. El pueblo, los talleres de fique y Pescaderito son una visita completa por sí sola; el parapente de Las Vueltas es una actividad aparte que puedes sumar o dejar por fuera del plan.

¿Cuánto tiempo hay que reservar para conocer Curití?

El pueblo y un taller de tejido se ven bien en dos o tres horas, caminando sin afán.

Si sumas el parapente en Las Vueltas o la Cueva de la Vaca, cuenta con medio día completo, porque cada parada tiene su propio desplazamiento y horario.

¿Se puede comprar directamente en los talleres de tejido?

Los talleres son negocios de familia y no todos manejan venta directa al visitante ni el mismo horario. Escríbenos antes de ir y te decimos cuáles reciben visita esa semana para que no llegues a una puerta cerrada.

¿El parapente de Las Vueltas es el mismo que el del Cañón del Chicamocha?

No. Son dos sitios distintos: Las Vueltas queda dentro del municipio de Curití y el vuelo es termodinámico sobre el valle; el del Chicamocha sale sobre el cañón, con otra altitud y otro paisaje. Tenemos una guía aparte para cada uno.

¿Hace calor en Curití todo el año?

El clima de la provincia es cálido y varía poco entre temporadas, pero las lluvias sí cambian el caudal de Pescaderito y las condiciones de vuelo en Las Vueltas. Escríbenos antes de tu viaje y te contamos cómo está el clima esa semana.

¿Se puede llegar a Curití sin carro propio?

Sí, hay transporte público que sale de San Gil hacia el municipio. Si tu plan incluye Las Vueltas o Pescaderito además del pueblo, cuéntanos y te ayudamos a organizar cómo moverte entre las tres paradas sin perder el día en trayectos.

Sigue armando el recorrido

Lo que suele quedar cerca de Curití dentro del plan de la provincia.

Arma tu día en Curití

Cuéntanos si quieres solo el pueblo, sumar el parapente de Las Vueltas o meter también la Cueva de la Vaca. Te confirmamos horarios y cómo moverte entre las paradas.

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